| El consumo de energía
eléctrica no es uniforme a lo largo del día, sino
que existe una demanda máxima en determinadas horas diurnas,
llamadas horas punta, y una mínima durante la noche, en las
denominadas horas valle.
La producción de energía eléctrica
se ajusta en todo momento a la demanda, por lo cual las instalaciones
que componen el sistema eléctrico (generación, transporte
y distribución) han de estar preparadas para atender la demanda
punta en cualquier instante, independientemente de que se produzca
o no.
Con el fin de aprovechar eficazmente el sistema eléctrico,
interesa limitar o reducir las puntas de demanda mediante un trasvase
del consumo diurno a la noche, y para fomentarlo existe una modalidad
de tarifa eléctrica, la Tarifa Nocturna, que redunda en beneficio
del usuario y de la comunidad.
La Tarifa Nocturna es aplicable fundamentalmente en
viviendas y también en locales comerciales. Para el usuario,
la principal ventaja que ofrece es un descuento del 55% en el precio
de la energía eléctrica durante las 8 horas nocturnas,
mientras que el precio en las horas diurnas experimenta un ligero
recargo del 3%.
Aunque hay electrodomésticos que funcionan
o pueden funcionar durante la noche, la Tarifa Nocturna interesa
especialmente a aquellos clientes que disponen de calefacción
por suelo radiante eléctrico. |